RESUMEN BIOGRÁFICO

Chumilla Carbajosa, Juan Manuel.

Cursa estudios superiores en el Centro Sperimentale di Cinematografía (CSC) de Roma (especialidad de Producción y Dirección de Cine y Televisión), logrando el premio al mejor joven realizador europeo de escuelas de cine con el cortometraje Berenice. A principios de los 90, tras recibir diversos premios internacionales, forma parte del proyecto 7 Huellas, del productor Elías Querejeta, y crea Kinos Klan, su propia empresa de producción. A su amplia relación con el medio cinematográfico como asesor y docente en La Fundación para la Investigación del Audiovisual (FIA)/Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Valencia, la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de La Habana, el Instituto Sundance, la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE) o la Motion Pictures Association (MPA), hay que resaltar su labor como productor, guionista y director, interesándose especialmente por el desarrollo de las nuevas tecnologías audiovisuales y sus aplicaciones creativas.
 
 
BIOGRAPHICAL SUMMARY

He completed studies in the “Centro Sperimentale di Cinematografia” in Rome” and won the prize as best European director from a film school for his short, “Berenice”. At the beginning of the 90´s, having been awarded several different international prizes for his short films he took part in producer Elias Querejeta´s project “7 Huellas” and create his own production company Kinos Klan. 

To add to his extensive relationship with the film world as teacher and consultant in La Fundacion para la Investigacion del Audiovisual (FIA)/ the Menendez Pelayo International University (UIMP) in Valencia, the International School of Cine and Television (EICTV) in La Habana, the Sundance Screenwriters Labs or Motion Pictures Association workshops (MPA), we have to point out his outstanding work as coproducer, screenwriter and director of feature films. He has always been particularly interested in the development of new audiovisual technology and its creative application. His latest film as director, “Desnudos Desnudos” (Nudes) has been presented in many festivals all over the world winning several prizes. 
 
 
HISTORIAL PROFESIONAL

2002-2006

Guionista y director del largometraje Buscarse la vida, producido por Elías Querejeta para Canal Plus.

Guionista y director del documental Magos como tú, producido por Elías Querejeta para Canal Plus.

Gran Premio Junta de Comunidades Castilla La Mancha a la mejor película en VI Abycine por Desnudos Desnudos.

Premio al mejor director por Desnudos Desnudos en la XXIV Mostra Internacional de Cine Mediterráneo de Valencia.

Coproductor, guionista y director del largometraje Desnudos Desnudos, interpretado por Salvador Cuevas, Raquel Vega, Roberto Alcaraz, Carmen Galisteo, Sara Vélez, Caterina Muñoz, Una producción de Kinos Klan y Rexmachina. (Montreal World Film Festival: Cinema of Europe). XXIV Mostra Internacional de Cine Mediterráneo de Valencia. XXV Festival del Nuevo Cine Latino-americano de La Habana, VIII Primavera Cinematográfica de Lorca (película inaugural), Festival de Cine Latino de Miami, Festival Internacional de Cine Latino de Nueva York (La CinemaFe), Muestra Internacional de Cine de Santo Domingo... 


2000-2002

Coproductor, guionista y director del cortometraje Cuento de Navidad (para indigentes). Montreal World Film Festival. Sección official: Reflects of our time. Shortmetraje (Primera muestra de cortos en Nueva York dedicado a cineastas españoles. Con la colaboración del Lincoln Center y Anthology Film Archives.

Coproductor del cortometraje Gatos. Guión y dirección de Toni Bestard y Adán Martín. 

Productor Asociado del cortometraje Dos Más. Guión y dirección de León Siminiani. Con el apoyo de la Comunidad Autónoma de Madrid. Primer Premio al Mejor Cortometraje en el Rhode Island International Film Festival (EE.UU). Tercer Premio EMI para estudiantes (USA).

Productor del cortometraje Mi Patio. Guión y dirección de Rafael R. Tranche. Producido por Kinos Klan con el apoyo del ICAA (Ministerio de Educación y Cultura) y la Comunidad Autónoma de Madrid. Sección oficial: Semana Internacional de Cine de Valladolid (SEMINCI 2000). ). Premio “Villa de Madrid” 2001-Luis Buñuel de Cinematografía al mejor cortometraje.


1997-1999

Guionista y director del largometraje Zapping, interpretado por Alberto San Juan, Natalia Dicenta, Paz Vega y Eduard Fernández. Una producción de Aurum Producciones. 

Guionista de Doce Uvas (Grapes & Wrath), con la colaboración de Edi Liccioli. Proyecto seleccionado para First Sundance-Sgae Sceenwriters Lab (Primer Laboratorio de Guionistas Instituto Sundance-Sgae).


1995-1996

Coproductor, guionista y director del largometraje Amores que matan, interpretado por Carmen Maura, Juanjo Puigcorbé, Jean Pierre Cassel, Lucina Gil y Rafael Alvarez “El Brujo”. Una producción de Central de Producciones Audiovisuales, Esicma, 1995 United International Pictures & Cia SRC y Kinos Klan en coproducción con Lumiere (Francia) y MGN (Portugal) (Con el apoyo del fondo Eurimages del Consejo de Europa). "Montreal World Film Festival" (sección oficial) (Canadá)."Festival du Film Policier" de Cognac (Francia). “Mystfest” de Cattolica (Italia), IV Festival de Cines de España de Bruselas (Bélgica). I Festival de Cine Hispano de Miami '96 (EE.UU), “XVIII Festival Internacional de Cinema Mediterraneen” de Montpellier (Francia), etc.


1991-1994


Guionista de los capítulos "Cinco años de vida", "Miss Amnesia" y "Triángulo Isósceles" de la serie para televisión Amores y Sorpresas, basada en nueve relatos de Mario Benedetti, para la productora Samarkanda Cine-Vídeo. Proyecto subvencionado por "European Script Fund" del programa "Media" de la Comunidad Económica Europea.

Productor de los documentales Pasión de Lorca y El Entierro de la Sardina. Producidos por Kinos Klan con la participación de Murcia '92 (Consejería de Cultura, Educación y Turismo. Comunidad Autónoma de la Región de Murcia).

Guionista con Pablo Beneito, coproductor y director del cortometraje Musafir, inspirado en una antigua parábola sufí y en textos del místico andalusí Ibn-Arabí. Una coproducción entre Axelotil FIlm de Roma y Kinos Klan de Madrid.


1990-2006

Funda en España la productora Kinos Klan, con la que lleva a cabo diversos trabajos en el campo audiovisual como guionista, realizador y productor ejecutivo.


1987-1990

Productor ejecutivo del episodio piloto de la serie European Nights (13 capitulos rodados en Madrid, Moscú, Marsella, Nápoles, Cracovia, Lisboa, Londres, Estambul, etc...). Una coproducción de Compact Film de Roma y la RAI (Radiotelevisión Italiana).

Nominado por la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas de España para el premio "Goya 1990" al mejor cortometraje por El Número Marcado.

Guionista y realizador, con José Luis Acosta y Jaime Botella, de tres episodios de la serie documental El Hombre y la Industria, producida por Elías Querejeta para Televisión Española con la colaboración del "Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial" (CDTI) del Ministerio de Industria.

Guionista con Julio Medem del mediometraje Martín, dirigido por Julio Medem y producido por Elías Querejeta para Televisión Española.

Guionista y director del mediometraje El Número Marcado, producido por Elías Querejeta para Televisión Española.


1982-1986

Premio internacional "Primo Volo" en el VIII Efebo d'oro de Agrigento (Italia) como mejor joven realizador europeo por el cortometraje Berenice.

Guionista con Edi Liccioli y director del cortometraje Berenice, libremente inspirado en el homónimo relato de Edgar Allan Poe. Producido por el C.S.C. de Roma.

Productor, guionista y director del cortometraje L'uomo della folla, producido en Italia por Kinos Klan.

Cursa estudios superiores en el Centro Sperimentale di Cinematografia de Roma, logrando el título en la especialización de Dirección de Cine y Televisión con la calificación media final de 95/100.

 
 

 

 

 
 
 
"EL INFIERNO DE CHUMILLA" por Javier Puebla

Diríase una montaña o un oso. Lo primero, lo de montaña, por la sensación de estabilidad y solidez, de "no me moverán" que inspira. Lo segundo, lo del oso, está en su mirada, en la que se mezclan raramente tranquilidad, cansancio y fiereza. Se llama Juan Manuel Chumilla y sobre sus espaldas gravita el aplastante peso de un rodaje cinematográfico comercial con muchos millones y personas por medio. Personalmente creo que si a mí me sucediese algo así, el peso me rompería las piernas. Pero él aguanta, perfectamente. Me lo encontré en el "Williams", con su mujer y mano derecha, hace unos cuantos días. Me gustó verle. Recuerdo cuando me lo presentó Paco Salinas -mi contacto neoyorquino en la ciudad- hace casi dos años. Por aquel entonces "El infierno prometido" era apenas un proyecto de guión, ahora está haciéndose realidad (el pasado lunes se daba el primer golpe de manivela). Chumilla ha cambiado desde entonces. Mucho. Ha crecido a la vez que su película, que su guión. Esto del cine es una alquimia gigantesca y hay que controlar infinidad de elementos para que el encantamiento sea correcto. Chumilla lo sabe, y quizás por ello ha tenido la habilidad y el acierto de implicar a media Región en su proyecto.

Ahora, en tiempo presente, el espectáculo es él, el modo que está plasmado sobre sus piernas desafiando el vendaval del mundo, caminando sin quemarse por entre las llamas de su "prometido infierno".
 
 
DE "RETRATOS DE IDA Y VUELTA" por Diego Muñoz

Juan Manuel Chumilla Carbajosa es un señor que mientras habla contigo te está viendo posibilidades de cine. O no. Porque si no las tienes, no las tienes. Pero si las tienes, y tú le preguntas, él te dice, por ejemplo: "tú podrías ser el sepulturero encargado de enterrar en secreto a una dama de alcurnia muerta en circunstancias no muy claras; y esta misma habitación, vacía y con una iluminación expresionista, podría ser la cripta". Por poner un ejemplo. Desde los 14 años, en que empezó a ganar premios de cine amateur, Chumilla parece haber corrido en pos de un infierno que se prometió a sí mismo y que le obligaba a bajar, como Orfeo, al reino de las sombras para regresar con toda la luz que pudieran proporcionarle unos estudios superiores de cinematografía en Roma, kilos de papel con guiones de todas las medidas, varios premios -algunos, internacionales- y una nominación a los Goyas de 1.990 por un cortometraje que le produjo Elías Querejeta. Chumilla es un señor que encuentra guiones cinematográficos donde otros sólo ven polvo y tierra, y que ha ganado con ellos, y con las correspondientes películas, premios dentro y fuera de España. Chumilla Carbajosa, mientras habla contigo, a lo mejor sin verte posibilidades de cine, -ni a ti ni al local donde os tomáis la copa- lo mismo está trabajándose mentalmente un guión en el que un vecino de Carmen Maura se lo monta con ella y terminan criando rosas en vez de malvas, mientras la mujer de él está de vacaciones en Murcia y el marido de la otra, en una convención en Tokio. O simplemente puede estar pensando qué truco de cartas te iría al pelo -ya que no tienes posibilidades de cine- momentos antes de sacar una baraja del bolsillo y dejarte con la boca abierta.
 
 
DE "ROSTROS DE MURCIA" por Antonio Arco

Debería ser mago, y así la vida de Juan Manuel Chumilla podría transcurrir a su merced: ahora, en blanco y negro; más tarde, en color. Llevaría siempre una vida de cine, placentera y tranquila, también metafísica y atenta al transcurrir de la cultura, al surgimiento inesperado de la poesía y al culto sereno a las artes. De ser mago, este joven cineasta con estudios de Filosofía y Periodismo, que un día decidió aprender cine en el Centro Sperimentale de Cinematografía de Roma, cambiaría de ciudad sin necesidad de viajar -odia volar- y su imaginación en continuo proceso de ebullición se enriquecería con el peregrinaje sagrado por sus ciudades más sentidas: Roma, Siena -donde disfrutó de un verano apasionante de juventud que le acompaña siempre-, Segovia, Salamanca, Murcia. Si fuera mago, haría que la hermosura de Anita Ekberg lo acompañara para alegrarle la existencia y que pudiera ser posible el encuentro y la conversación con quienes considera verdaderos maestros: Fellini, Pasolini (siempre), Orson Welles, Jean Cocteau, Borges. Pero sucede que el personaje, pacífico y enemigo de la prisa y la conversación precipitada -el tiempo no parece existir para él cuando se pone a hablar; sus amigos le temen- no es un mago, aunque hace sus pinitos con los juegos de cartas y otras magias menores y disfruta comparando la magia con la vida -"nada es lo que parece"- y poniendo en tensión sus sentidos. Juan Manuel Chumilla es, por encima de todo, de su pasión por el teatro y por la lectura, de su afición a la historia de las religiones y a los vinos de Rioja y de la Ribera del Duero, un guionista y director de cine absolutamente devorado y arrastrado por la magia encerrada en el mundo del celuloide.

Piense en castellano o en italiano, su pensamiento persigue el cine, al igual que sus sueños, sus inquietudes y sus mayores energías, a veces a costa de olvidarse de que su presente está sobre este mundo repleto de cotidianidades y pareciendo un adulto caído de otro planeta, un pensador en voz alta encerrado en su torre de marfil o un ser entrañable y enloquecido a fuerza de ver "La dolce vita" y "El tercer hombre". En el guión que es su propia vida, Juan Manuel Chumilla se retrató a sí mismo inteligente y con un profundo sentido ético de vida, tranquilón y endiabladamente tenaz. Cuando su traslado a Italia lo introdujo de lleno en el mundo de calorías de las pastas y sus aderezos, el personaje engordó al tiempo que anotó en su guión existencial lo siguiente: "Para mi sorpresa, resultó que con unos kilos de más tenía más éxito con las mujeres".

Padre de un hijo para el que desea un mundo con más cine y menos guerras, ha tenido la suerte de poder dirigir a dos de los actores más carismáticos que ha descubierto en todo el cine que ha visto, Margarita Lozano y Franco Citti, y el hecho de que su película, "El infierno prometido" (Murcia, 1.992), no haya sido estrenada comercialmente no es algo que lo haya sumido en la angustia o la desolación: "El tiempo hará justicia".

Empeñado en construir su propia existencia en función de la idea que tiene del mundo, y que pasa por los tres pilares sobre los que descansan la familia, los amigos y el trabajo que uno elige, cuando persigue un sueño es inasequible a las adversidades. Su deseo de dejar pequeñas huellas de su paso por este mundo lo lleva a abordar su tarea de creador de historias con una gran exigencia, incluso obsesivamente. Enemigo del marketing, del materialismo idolatrado que mece al planeta y de la soberbia de quienes abrazándose exclusivamente a la ciencia pretenden abarcar el mundo tan sólo desde la razón, cerrando los ojos al misterio y a la poesía, las modas le traen completamente al fresco, mientras que "las mujeres abundantes" son su debilidad.

Zurdo, atento a los secretos de la fe como impulso creador y temeroso de la sombra de fatalidad con la que se puede presentar el destino, su visión de la realidad pasa necesariamente por la mirada astuta de Hitchcock y Dreyer, buscando el descanso en el rostro que enamoró a Rossellini, el de Ana Magnani en "Roma, città aperta". Defiende que hacer deporte es una estupidez y luce aspecto mesiánico (con orgullo).
 
 
"CHUMILLA CARBAJOSA, LA FICCIÓN ASÍ EN EL CINE COMO EN LA VIDA" por Marisa López Soria

Estornuda. Se disculpa y me obsequia con su genealogía: Chumilla Carbajosa, antes de decir su nombre. Juan Manuel como el infante. No parece tener prisa. Director de cine. Es conversador hasta la dimensión infinita, "que no hablador", puntualiza. El Primo Volo de 1.986 -premio del Centro de Investigación para la Narrativa y el Cine de Agrigento (Italia)- es suyo. También lo es la timidez, que tengo que descartar tras la sonrisa y la mirada felina al soslayo. "Berenice" -su primer vuelo- le ha dado nombre propio al joven cartagenero. Estornuda sin control y a la vuelta del Centro Experimental de Cinematografía en Roma, es nuevamente premiado en el concurso de textos teatrales Marqués de Bradomín por su obra "Una acera en la pared". Su continua alergia al polvo y a la movida, le retiran de cuando en cuando a escribir poemas de vino, amor y muerte. Más preocupado por el "look" de sus películas que por el suyo, podría en cambio ser el galán de todas ellas.

Le pido un momento que baje de la nube para tratar estos asuntos. Parece no estar. Camina grande, lenta, torpemente hacia mí y dice que gracias, no fuma. Se declara tolerante y arrogante. Se lleva bien con Borges, Welles, Hitchcock, Cocteau, Fellini, Omar Khayyam, Valle Inclán, gente sencilla que como él, tratan de los principios primeros y universales con singular inclinación. Se aparta el cabello moreno hacia atrás con constancia hasta domarlo taciturno. Le pregunto por su signo solar y hablamos de químicas feromónicas. Unas queipiriñas sin limón no son tales y se decide por un güisqui con hielo. Estornuda feliz. Terminó en Madrid su ópera prima como profesional: "El número marcado". Querejeta confía en él. El, discurre con sutileza y pide un jardín, una jarra de vino y una joven. Le doy una sonrisa.

Un estruendoso estornudo inicia la amalgamada conversación:

- Usted ha obtenido ya diversos premios en cine y teatro. Hay observadores que opinan que los premios -su exceso- pueden enturbiar el proceso de maduración del creador. ¿Qué opina?

- Eso depende de la importancia que uno le de a los premios. En mi caso, tampoco he ganado tantos como para tener que preocuparme al respecto. Es agradable recibir premios, sobre todo porque te confirman lo que tú ya sabías mucho antes. A veces, me gustaría que se invirtieran los términos: recibir primero el premio y luego llevar a cabo la obra. Aunque habría que determinar después si el premio es merecedor o no de la obra.

- Nómbreme un genio del cine.

- La palabra "genio" es muy peligrosa. Lo sé por propia experiencia, ¿sabe? ¡Pensar que procede de la misma raíz etimológica que los propios "genitales"! ¡Es una cosa tremenda!

- Decídase por un gigante actor - actriz.

- Oscar Wilde, sin ir más cerca.

- Hace pocos años el ser mujer escritora te avalaba para la publicación inmediata. ¿Le parece que la juventud ha tomado el relevo al factor sexo?

- No sé si el ser mujer sirve de aval para algo. En cuanto a lo de ser joven, me parece una insensatez, sobre todo si pienso en esta entrevista dentro de 50 años. Por lo que se refiere al cine, resulta lamentable tener que esperar a los 40 para que te dejen hacer tu primer largometraje.
- Sobre la realización de cortos, las opiniones se disparan, desde los que opinan que el cortometraje es una rampa de lanzamiento para un director que empieza, a los que hablan de viaje a ninguna parte.

- Eso de "viaje a ninguna parte" me suena más a largometraje. El corto no tiene por qué ser exclusivamente un peldaño en la escalera hacia el cine de larga duración. El corto puede y debe ser también una finalidad en sí mismo. Como el relato literario en relación a la novela, el cortometraje posee sus propias reglas de juego. Sus mecanismos narrativos se diferencian netamente de los del largometraje. Una película de 15 minutos puede ser tan buena o mejor que cualquier largo. La extensión no determina la calidad de una obra. Las cuestiones de producción, distribución y exhibición del cortometraje son un problema aparte.

- ¿Apuesta usted por lo lúdico e imaginativo, o le atrae especialmente el género de lo existencial? Elija a ser posible entre la irónica serenidad reflexiva o el cínico pesimismo filosófico.

- Creo que mi pesimismo filosófico no tiene nada de cínico. Me basta con ver el telediario y al hombre del tiempo. La ironía es un tema existencial. Ayuda a morir mejor y eso ya es algo.

- ¿Llegó al cine por medio de la literatura tal vez?

- Llegué a la literatura a través del cine. Debería escribir un tratado epistemológico al respecto.

- En sus cortometrajes existe una cierta tendencia a las exploraciones surrealistas del amar, el tiempo y el destino, con los toques de misterio que envuelve a la novela negra. ¿Es usted un nostálgico y lo que pretende es poseer el pájaro hecho de la materia con que se fabrican los sueños?

- Usted los ha numerado: el amor, el tiempo y el destino. No creo que haya más temas de los que merezca la pena hablar. El misterio es un elemento consustancial a todos ellos. El género negro, en cualquier caso, es sólo un envoltorio.

- ¿La muerte obra para usted sentido como sustancia visual o como hecho narrativo? ¿Por qué esas digresiones hacia la muerte?

- Ambas cosas. La muerte como sustancia visual es un arma de dos filos. Hay que andarse con cuidado. Cocteau llamaba al cine la muerte al trabajo. Pero el cine es una ficción y la muerte una realidad. En cine, la muerte nunca debe ser mirada cara a cara. Como hecho narrativo, la muerte está ligada a la idea de que todo tiene un fin. También las películas mueren al acabarse.

- Dígame: ¿su mundo es una paradoja de su cine?

- No alcanzo a distinguir la línea divisoria entre uno y otro. La vida es tan ficticia como cualquier película. Las películas congelan la vida y la falsean dando vida a lo que ya está muerto. Es esta idea del "eterno entorno" la gran seducción del cinematógrafo.

- Kubrick o Fassbinder, por ejemplo, fueron excelentes directores desde muy jóvenes. ¿Le suponen un reto o un aliento?

- Kubrick me alentaba antes de "El Resplandor". Fassbinder me deprime. Hoy por hoy me quedo con Joel Coen y Wayne Wang. Aunque no creo que la gente haya oído hablar mucho de ellos.

- Usted juega al "decir sin decir" a "expresar con la mínima expresión" en su cine. Esto es, a pedir la complicidad del espectador, lo que supone un riesgo, ya que podría limitarlo a minorías. ¿Merece la pena francamente?

- Nunca he entendido muy bien eso del "cine de minorías". ¿Cuántas personas son necesarias para formar una minoría y con relación a qué? El cine es un medio de masas. Cuanto mayor sea la audiencia, mejor para la película. Ahora bien, un director que se aprecie debe estar por encima del público. El debe ser su primer y más exigente espectador. Cuando pienso en hacer una película, lo primero que hago es imaginármela tal y como a mí me gustaría verla sentado en la butaca de un cine ante una pantalla de diez metros. Pero claro, también hay públicos y públicos...

- ¿Ultraperfeccionista? ¿Cuántas tomas por plano?

- Eso depende del cámara.

- ¿Prefiere el rodaje clásico con travellings o valerse del efecto cámara en mano, que entiendo, subraya la debilidad de los personajes, titubeos, etcétera?

- Me encanta mover la cámara siempre que no sea de forma gratuita. Adoro los planos secuencia en movimiento, los travelling y las grúas. Sin embargo, siento una especial predilección por la cámara al hombro, siempre que una escena me brinda la ocasión de utilizarla. Conseguir una buena imagen con la cámara al hombro es extremadamente difícil. Hacer "expresivos" y "estéticos" los movimientos bruscos del operador mientras se desplaza por su propio pie es una aventura fascinante. Diecisiete minutos de persecución ininterrumpida por las calles de Roma.

- Venga al mundo de lo imaginable. Ahí tiene un equipo de cámaras electrónicas de alta definición, novísimas telecámaras y el nuevo sistema para pasar de videocinta a película. Los actores, en cambio, son noveles. ¿Qué resultado obtendría de semejante mezcla?

- Los adelantos tecnológicos están muy bien siempre que no se te suban a la cabeza. En cuanto a los actores. . . No querría decir aquello que comentaba Hitchcock de que "algunos son como el ganado. Sólo hay que saber llevarlos".. .- Su mediometraje "El número marcado", estrenado en la Semana del Cine de Murcia, es una coproducción cine - televisión. ¿Cuándo se exhibirá?

- Eso quisiera saber yo...


Apago el cassette y fuera de onda le pregunto:

- En serio Juan Manuel, tú ¿qué quieres ser?

- Nada. Nada.

Juan Manuel Chumilla Carbajosa, el número marcado de Querejeta.

11 de junio de 1.988 (La Opinión)